Una madre abraza a su hijo esquelético, bajo los escombros de su casa en Gaza, como si le estuviera insuflando vida con el calor de su corazón. Sus manos tiemblan al negarse a separarse de él, y sus ojos maldicen al mundo con silencio. En las ciudades en llamas, el amor no muere, sino que se asfixia y espera resucitar de nuevo. Que Dios le haga justicia contra quienes la defraudaron y se regocijaron con su desgracia.
#Gaza_está_siendo_exterminada
#SionismoGenocida
#PalestinaResiste
#YoApoyoAPalestina
#PalestinaVencerá